viernes, 19 de octubre de 2012

¿Uruguay es el país más progresista de la región?

Se trata de uno de los países más estables de Sudamérica. Los cambios políticos, incluso los sucedidos en sintonía con el resto de la región en la última década, son moderados en relación a la historia de sus vecinos. Recientemente, el Senado Nacional aprobó la despenalización del aborto hasta las doce semanas de gestación. Previa consulta e intervención de un grupo interdisciplinario de profesionales (psicólogos, médicos y asistentes sociales), la mujer tiene el derecho de solicitar la interrupción del embarazo. Es la segunda vez que el Congreso uruguayo aprueba una ley para solucionar el desamparo de 30.000 mujeres, según las cifras oficiales, que anualmente y hasta el momento dependían de sus recursos económicos y la suerte que tuvieran al elegir un profesional sin ningún control de las autoridades. En la primera ocasión fue el ex Presidente Tabaré Vázquez quien vetó la ley impulsada por su propio partido en el parlamento, el Frente Amplio. Las mayorías legislativas no se han modificado, el Frente continúa dominando el escenario político. Pero, ésta vez, el presidente Mujica ya declaró que promulgará la nueva ley. La oposición, Partido Nacional (blancos) y el Partido Colorado (históricamente, más conservadores), comenzó una campaña para derogar la norma. El primer paso fue la creación de una Comisión Nacional pro Derogación de la Ley del Aborto. En ella, según los referentes opositores, se reunirán diversos actores sociales y políticos para “concientizar” y “movilizar” a la sociedad uruguaya. Una de las propuestas que barajan es juntar firmas para llamar a un referéndum vinculante. Legisladores oficialistas aceptaron la propuesta confiados en conseguir el respaldo popular. El mismo que preservó las empresas estatales más relevantes cuando el continente sucumbía al neoliberalismo y exactamente el mismo que, en dos oportunidades, votó a favor de la impunidad a represores al sostener la llamada ley de caducidad (Ley 15.848, Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, establece la impunidad para los delitos cometidos durante la dictadura militar). ¿Es el país más progresista de la región? La pregunta sobrevuela en todas las discusiones y debates que se generan en Sudamérica cada vez que un país da un paso en dirección a reivindicaciones históricas, algunas no tanto, de la izquierda o centro izquierda latinoamericana. Y tal como está planteada carece de valor, siquiera simbólico, para una reflexión política. A nivel regional, Uruguay ocupa el tercer lugar entre los países con mayor inflación anual (Venezuela y Argentina, encabezan la serie). Vale aclarar que el índice oficial uruguayo es creíble y representa la mitad o menos de las estimaciones que se pueden realizar en Argentina (según los resultados económicos del PBI argentino, es aproximadamente del 20% anual). También allí se habla de un acuerdo de precios entre el Estado, industriales, distribuidoras y productores (durante la crisis internacional que golpeó a la región en 2009, se logró detener el aumento excesivo de precios mediante un acuerdo similar). La economía uruguaya depende, exclusivamente, de la producción primaria. El sector agroexportador es el más dinámico, sin embargo la minería y la forestación (con el consecuente impacto ambiental) reciben grandes inversiones extranjeras. El resto se divide entre empleados públicos, turismo y servicios. La misma estabilidad que se observa a nivel político, y que es elogiada por derecha e izquierda, la sufren las clases medias, medias bajas o bajas. Por esa razón se comprende la intensa migración a países limítrofes o europeos, aún cuando no es un país pobre en términos generales y no cuenta con un historial de represión estatal semejante al de Bolivia o Paraguay. Sólo en Argentina se estima que viven entre 130.000 y 150.000 uruguayos, una cifra inmensa si se tiene en cuenta que la población total del país es de 3.286.314 personas según el censo realizado en 2011. Debate político Tal vez sea el país con el debate político más abierto de todo el continente. Un breve repaso semanal sobre las noticias políticas, económicas o sociales, demuestra inmediatamente la apertura y profundidad de las discusiones. Por ejemplo, una de las noticias más sorprendentes hace explícito algo que se podría sospechar en toda la región: “La situación económica influye en el reclamo de mano dura policial” (diario “El Observador”). Lo cual manifiesta, una vez más, que la inseguridad es opacidad intelectual o política para cualquier progresismo. El diario de mayor tirada, El País de Uruguay, es opositor a la coalición de izquierda en el poder, al igual que todos los medios tradicionales de comunicación. También cuenta con medios oficialistas, sin embargo no utiliza los medios públicos del mismo modo que en Argentina. Posiblemente existan dos causas fundamentales: el primero es la construcción política del Frente Amplio, coalición que incluye desde ex combatientes de la dictadura hasta sectores de centro ligeramente inclinados al progresismo, la presidencia conseguida por Tabaré Vázquez fue producto de años de militancia que permitieron formar una red de contra-información; en segundo lugar, si bien la derecha mantiene una agenda equivalente a lo largo de América, la famosa estabilidad política o la imposibilidad de proponer transformaciones rápidas y/o radicales deja poco espacio para la histeria opositora que se vive en Argentina, Venezuela, Bolivia o Ecuador. Lo anterior no afirma que ninguno de esos países sea la panacea progresista, ésta aclaración es un ejemplo del segundo punto. Por último, dos noticias para terminar de graficar la idea principal de este artículo: Uruguay es un país más de América Latina y como tal tiene defectos y virtudes desde cualquier posición ideológica. Primero, bajaron las tasas de interés para emitir deuda en moneda local ¿seriedad en el manejo de la economía o nula iniciativa por afectar posiciones dominantes?; segundo, la ex aerolínea de bandera Pluna (privatizada y luego estatizada parcialmente) está siendo liquidada y representa grandes cuestionamientos al oficialismo por el manejo y control de la empresa. Texto de la ley aprobada para legalizar el aborto http://medios.elpais.com.uy/downloads/2012/dist1699-2012iveproynuevaformacrr.pdf Un ejemplo de cómo funcionan las estadísticas en Uruguay http://www.precios.gub.uy/consultas/almacen/canastas/mensual/